Un día especial está cerca, es el día del niño, que se celebra el treinta de abril; los niños me habían comentado que para la semana que viene ellos estarán muy ocupados, debido a que los invitan a muchos lugares donde les celebran el día del niño de distintas formas; nosotros también pensamos hacerle un convivio para celebrar el día del niño, y dado que la próxima semana ellos estarán muy ocupados, decidimos hacérselo ayer mismo. Para ello, compramos un par de piñatas, Eduardo se comprometió a llevar dulces, y frituras, otros compañeros dijeron que iban a traer refrescos y otros más, botanas. Entonces se armó la “fiesta”, llamamos a todos los niños, aunque fue algo difícil convocar a todos pues muchos de ellos se encontraban estudiando para sus exámenes. Aún así, asistió un buen número de niños, y con ellos rompimos las piñatas y repartimos los dulces. Esta piñata tomó la forma de conclusión, pues es la penúltima sesión que tendremos con los niños. Me ha agradado mucho trabajar con ellos, y también he aprendido mucho acerca de ellos. Me alegra también haber cumplido los objetivos planteados, pues ahora se puede ver con más frecuencia la participación entre los niños y las niñas en los diferentes juegos que se realizan en el albergue; incluso, paradigmas que ellos tenían se han roto, por ejemplo, los niños ahora son más participativos e incluso son los que van a buscar a las niñas a sus casas para salir a jugar.